Realizamos una investigación multidisciplinar (ecología evolutiva, ecología del
comportamiento, ecología demográfica espacial, ecología de las comunidades, dinámicas
demográficas y de población, modelos de extinción, genética de conservación, ecofisiología
etc.) con el fin de construir la base científica necesaria para la conservación
de la diversidad biológica en todas sus formas. La biología de la conservación es
la respuesta que la comunidad científica ofrece a la actual crisis de la biodiversidad
motivada por los cambios globales inducidos por el hombre que están suponiendo un
episodio de extinción sin precedentes. Nuestro trabajo se orienta hacia la composición,
estructura y procesos dentro y entre ecosistemas, comunidades, especies, poblaciones,
individuos y
genes. Nuestro trabajo se enmarca en el paradigma de la evolución y
en el reconocimiento de que las dinámicas ecológicas son típicas de sistemas altamente
estocásticos, complejos y en desequilibro con una fuerte presión externa. Desde
nuestro punto de vista, la resolución de problemas en Biología de la Conservación
requiere el uso de toda la información disponible bajo el actual prisma de comprensión
teórica y, en caso de ser necesario, un desarrollo posterior de dichas teorías para
mejorar nuestra capacidad de predicción. Por ello aplicamos múltiples técnicas dentro
de un contexto multidisciplinar, desde la genética
molecular al seguimiento remoto,
la creación de modelos y el análisis isotópico, realizando aproximaciones teóricas,
experimentales y observacionales. Directamente utilizamos muchos de ellos, además
de buscar la cooperación externa en su aplicación tanto dentro como fuera de la
EBD-CSIC. Colaboramos con investigadores de todo el mundo. No tenemos a priori ninguna
tendencia taxonómica o regional, aunque por motivos históricos y prácticos una parte
importante de nuestro trabajo se haya concentrado en vertebrados en el Área Natural
Doñana. También trabajamos en la Península Ibérica, el resto de Europa, África,
la región
Neotropical y la Antártida, donde se localizan la mayor parte de nuestros
intereses y demanda social.