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Los parásitos de la malaria aviar reducen la supervivencia de los mosquitos

Una alteración experimental de la carga de parásitos en las aves infectadas por malaria aviar afecta de manera notable a la supervivencia de los mosquitos que las pican; cuanto más alta es la carga de parásitos en las aves infectadas, menor es la tasa de supervivencia de los mosquitos que las pican. Estos resultados suponen una primera demostración experimental del impacto de los parásitos en la supervivencia de los mosquitos, utilizando para ello una alteración de la carga de parásitos en las aves de las que se alimentan. Además, por la similitud en su ciclo vital, los parásitos de la malaria aviar suponen un excelente modelo de estudio para identificar los factores que afectan a su transmisión por mosquitos, donde la supervivencia del insecto vector juega un importante papel. Para este estudio, se modificó la carga parasitaria de la malaria aviar del género Plasmodium en 36 ejemplares de gorrión común Passer domesticus con el fármaco antimalárico primaquina. El tratamiento redujo la carga de parásitos en las aves infectadas en comparación con las aves control, que fueron inyectadas con suero salino. Las aves fueron expuestas a la picadura de los mosquitos de la especie Culex pipiens, el principal transmisor o vector de los parásitos de la malaria aviar. La tasa de supervivencia de los mosquitos fue monitorizada durante los trece días posteriores a la picadura sobre las aves en periodos de doce horas. Transcurrido este tiempo, se obtuvo una muestra de saliva de los mosquitos para identificar la presencia de parásitos de la malaria aviar en dicha secreción. Tanto la saliva de los mosquitos como su cabeza y tórax, donde se encuentran las glándulas salivares del insecto en las que se acumulan los parásitos, fueron analizadas utilizando herramientas moleculares para detectar la presencia de los parásitos. Los análisis determinaron que había sido menor la supervivencia en aquellos mosquitos que habían picado a los ejemplares de aves con mayor carga de parásito. Estos resultados concuerdan con los encontrados en aves, donde la infección por parásitos también se asocia con un incremento en su mortalidad. Al igual que ocurre con las personas, las aves silvestres también se ven afectadas por la malaria, aunque los parásitos de la malaria que afectan a las aves son diferentes y no pueden ser transmitidos a los humanos. Si bien es cierto que los parásitos de la malaria aviar requieren de los mosquitos para ser transmitidos eficazmente entre un ave infectada y un nuevo hospedador, los resultados de este estudio indican que estos parásitos implican un coste sobre la supervivencia de los insectos. informacion[at]ebd.csic.es: Gutiérrez-López et al (2019) Experimental reduction of host Plasmodium infection load affects mosquito survival. Scientific Reports 9(1): 8782 https://doi.org/10.1038/s41598-019-45143-w


https://www.nature.com/articles/s41598-019-45143-w
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Consecuencias del declive de los lagartos gigantes en Canarias

Consecuencias del declive de los lagartos gigantes en Canarias

La incesante actividad humana está provocando la extinción y el declive de poblaciones de vertebrados en todo el planeta. Este fenómeno es remarcable en aquellas especies de gran tamaño, y puede desencadenar una serie de consecuencias negativas en el funcionamiento de los ecosistemas al perderse servicios de gran importancia en la regeneración natural de la vegetación, como es la dispersión de semillas. Se han empleado datos ecológicos y genéticos para demostrar que la extinción de los lagartos gigantes canarios ha provocado una reducción drástica de la conectividad genética entre las poblaciones de plantas. Este colapso del flujo de genes entre poblaciones altera las características genéticas de las plantas a lo largo de toda su área de distribución. La orijama es un arbusto endémico de las Islas Canarias que depende exclusivamente de los lagartos frugívoros de mediano y gran tamaño (Gallotia spp) para dispersar sus semillas. Sin embargo, desde la llegada de los primeros colonizadores a las islas, y sobre todo de especies invasoras asociadas a los humanos como pueden ser los gatos, hace aproximadamente 2500 años, se inició un proceso de extinción de los lagartos gigantes en estas islas y que sigue hasta nuestros días. En un estudio previo los investigadores demostraron que las distancias de dispersión de semillas se acortan desproporcionadamente a medida que disminuye el tamaño de los lagartos. En este nuevo estudio, evalúan cómo este fenómeno afecta además a la conectividad genética de las poblaciones de orijama en cada una de las islas (Gran Canaria, Tenerife y La Gomera). Para ello obtuvieron primero información genética de un conjunto de más de 2300 plantas individuales presentes a lo largo de 80 poblaciones. Después, aplicaron la teoría de redes complejas a estos datos genéticos para conocer cómo la topología de las redes genéticas variaba en función del tamaño de los lagartos. El trabajo demuestra que la conectividad cae bruscamente en aquellas islas donde los lagartos gigantes han desaparecido y que esto tiene profundas consecuencias para las características genéticas de las poblaciones de orijama. Los resultados de este trabajo alertan sobre la necesidad de conservar a las especies de frugívoros de mayor tamaño, que generalmente son las más vulnerables a la actividad antrópica. Su extinción supone no sólo un duro golpe al patrimonio natural, sino que además provoca múltiples efectos en cascada en el funcionamiento de los ecosistemas. informacion[at]ebd.csic.es: Pérez-Méndez et al (2017) Persisting in defaunated landscapes: reduced plant population connectivity after seed dispersal collapse. J Ecol doi:10.1111/1365-2745.12848

 


http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/1365-2745.12848/full