Noticias Noticias

Parasitoidismo por avispas en moscas parásitos de dos especies de aves

Las avispas parasitoides pueden actuar como hiperparásitos y, a veces, regular las poblaciones de sus hospedadores mediante una dinámica "top-down". Nasonia vitripennis es una avispa parasitoide gregaria generalista que infesta varias moscas hospedadoras, incluidas las del género Protocalliphora, que a su vez parasitan los nidos de aves, extrayendo sangre a sus pollos. Sin embargo, los factores ecológicos subyacentes a la prevalencia de N. vitripennis y la intensidad del parasitoidismo en sus hospedadores de poblaciones naturales son poco conocidos. Se ha estudiado la prevalencia de estas avispillas en puparios de la mosca Protocalliphora azurea, parásitos de poblaciones silvestres de Papamoscas Cerrojillo (Ficedula hypoleuca) y Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus) en dos áreas del centro y sur de España. Se encontró alguna evidencia de que la prevalencia de N. vitripennis fue mayor en hábitats húmedos en el sur de España. Se encontró además un efecto dependiente del hospedador, ya que cuanto mayor es el número de puparios de la mosca, mayor es la probabilidad y la tasa de parasitoidismo por la avispa. Estos resultados también sugieren que N. vitripennis parasita más puparios en nidos de Herrerillo que en nidos de Papamoscas como consecuencia de una mayor carga de estas moscas en los primeros. Sobre la base de la alta prevalencia de N. vitripennis en las pupas de P. azurea en la naturaleza, se propone que esta avispa pueda regular las poblaciones de la mosca parásita, con posibles efectos positivos en la reproducción de ambas especies de aves. informacion[at]ebd.csic.es: Garrido-Bautista et al. (2019). Variation in parasitoidism of Protocalliphora azurea (Diptera: Calliphoridae) by Nasonia vitripennis (Hymenoptera: Pteromalidae) in Spain. Parasitol Res http://dx.doi.org/10.1007/s00436-019-06553-x


https://link.springer.com/article/10.1007/s00436-019-06553-x
Promedio (0 Votos)

Últimas noticias Últimas noticias

Atrás

Factores ambientales y antropogénicos en los daños causados por osos

Factores ambientales y antropogénicos en los daños causados por osos

En Europa cada año se reclaman las indemnizaciones por daños causados por osos pardos de unas 12.000 ovejas y cabras y 2.000 colmenas. La mayoría de estas pérdidas se concentran en unos pocos países. Este estudio destaca que las diferencias no están relacionadas con la abundancia de los osos, sino con las prácticas de manejo y uso de los recursos. Las pérdidas de ganado por ataques de lobos o las de colmenas por osos, conllevan consecuencias económicas y emocionales que han desencadenado un rechazo hacia estas especies y los ha llevado al borde de la extinción en muchas zonas. Sin embargo, las cosas han cambiado. Ahora lobos, osos y otros depredadores están protegidos y en muchos países se compensan económicamente los daños. Este estudio muestra que el número de compensaciones por daños de osos es muy diferente entre las regiones europeas. Por ejemplo, en Noruega son alrededor de 900 compensaciones al año, mientras que en Estonia sólo 30. Estas diferencias son más grandes si tenemos en cuenta que en Estonia hay 4 veces más osos que en Noruega. Dicho de otra forma: el número de compensaciones por oso es 150 veces más alto en Noruega que en Estonia. Para explicar estas diferencias tenemos que fijarnos en la forma de gestión: por ejemplo cómo se compensan las reclamaciones, si se aplica alimentación suplementaria, o la cantidad de terreno agrícola en la zona. Todos estos factores influyen en el número final de reclamaciones; sin embargo, la abundancia de osos no tiene ninguna influencia sobre ello. Una práctica comúnmente utilizada para disminuir los daños es reducir el número de osos. Este estudio demuestra que las cosas no son tan simples, y que las regiones donde se permite la caza o con un número menor de osos no son necesariamente las que tienen menos reclamaciones. La forma de compensar los daños difiere entre países y estas diferencias se reflejan en el número de compensaciones. Un ejemplo de buenas prácticas es Suecia, donde el gobierno subvenciona las medidas preventivas para proteger el ganado y las colmenas, tales como pastores eléctricos y perros. Cuando hay una denuncia por daños, un inspector tiene que verificar que fueron causados por un oso y las compensaciones se abonan únicamente si se están utilizando medidas preventivas. En el otro extremo, en Noruega hasta el 95% de las compensaciones no son verificadas, y corresponden a ganado suelto y sin protección. Estas diferencias entre países vecinos no son raras en Europa: los mismos osos son culpables de numerosos daños en un lado de la frontera, y sólo de unos pocos en el otro. informacion[at]ebd.csic.es: Bautista et al (2016) Patterns and correlates of claims for brown bear damage on a continental scale. J Appl Ecol doi:10.1111/1365-2664.12708


http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/1365-2664.12708/full