Noticias Noticias

Evolución única de vitamina A como pigmento externo en estorninos tropicales

Los pigmentos son en gran medida responsables de la apariencia de los organismos. La mayoría de pigmentos biológicos derivan del metabolismo del ácido siquímico (melaninas), del ácido mevalónico (carotenoides) o del ácido levulínico (porfirinas), que por tanto generan la diversidad que se observa en los fenotipos externos. Los estorninos son aves generalmente oscuras a pesar de contar con iridiscencia en las plumas, pero un 10 % de las especies ha evolucionado pigmentación del plumaje que incluye colores brillantes conocidos por ser sólo producidos por carotenoides. Sin embargo, utilizando microespectroscopía Raman, se ha descubierto que la coloración amarilla brillante del plumaje de una de estas especies, el estornino de pecho dorado Cosmopsarus regius, no es producida por carotenoides, sino por vitamina A (todo-trans-retinol). Es el primer organismo conocido que deposita cantidades significativas de vitamina A en su tegumento y lo utiliza como pigmento corporal. Reconstrucciones filogenéticas revelan que la pigmentación basada en retinol del estornino de pecho dorado ha aparecido independientemente en la familia de los estorninos desde ancestros oscuros. Este estudio desvela así la evolución única de una nueva clase de pigmentos externos formados por retinoides. información[at]ebd.csic.es: Galván et al (2019) Unique evolution of vitamin A as an external pigment in tropical starlings. J Exp Biol doi: 10.1242/jeb.205229


http://jeb.biologists.org/content/early/2019/05/16/jeb.205229
Promedio (0 Votos)

Últimas noticias Últimas noticias

Atrás

Una región agrícola de Marruecos es el último reducto del torillo andaluz

Una región agrícola de Marruecos es el último reducto del torillo andaluz

El torillo andaluz Turnix sylvaticus sylvaticus es un ave endémica del Mediterráneo occidental. No obstante, las últimas pruebas documentadas de la presencia de esta especie de ave en el área de Doñana se remontan a la década de 1980, por lo que recientemente se ha declarado extinguida en España. Generalmente las últimas poblaciones de especies amenazadas sobreviven en áreas remotas, en las que el impacto humano es pequeño. Sin embargo, también puede darse la circunstancia de que estas últimas poblaciones se ubiquen en áreas humanizadas. En este estudio se confirma que la última población conocida del torillo andaluz se encuentra en una zona de huertas de la costa atlántica de Marruecos con una extensión de apenas 4675 hectáreas. La gestión para la conservación, en estos casos, resulta tremendamente complicada por estar supeditada a condicionantes sociales y socioeconómicos sin relación con la conservación de fauna y flora. El trabajo de campo se llevó a cabo en diferentes épocas de los años 2011, 2014 y 2017 y consistió en buscar evidencias de la presencia de torillos en las parcelas agrícolas mencionadas. Las estimaciones mostraron amplias fluctuaciones estacionales durante 2017, siendo en invierno menor la población (112 individuos) y en verano cuando se alcanzaron valores máximos (719 individuos). Las estimaciones de verano también mostraron importantes variaciones, oscilando entre los 1.890 individuos en 2011 y los 492 individuos en 2014. Señala el estudio que la explicación a estas fluctuaciones podría deberse a que la mencionada zona de huertas está sufriendo un rápido cambio desde la agricultura tradicional hacia prácticas afines a la agricultura industrial comercial, como el uso cada vez más intenso y frecuente de herbicidas, fungicidas e insecticidas sistémicos, y una mayor mecanización de los trabajos que implica una mayor rapidez en los cambios agrícolas. Los ejemplares de esta especie se ven obligados a adaptar su ciclo de vida a una rápida rotación de cultivos, tendiendo a ocupar las parcelas en las que el proceso está en etapas más avanzadas, principalmente cuando las plantas se encuentran ya en flor o fructificando. Los torillos cambian de parcela a medida que las labores de cosecha y puesta de nuevo en cultivo se van sucediendo; pero en este contexto, los campos de alfalfa y los barbechos, que se encuentran disponibles en todas las estaciones, representan un refugio constante a lo largo del año. Una de las consecuencias de la modernización de la región es que el cambio de los animales de tiro por maquinaria está produciendo también la disminución de las parcelas dedicadas a la alfalfa, cuya finalidad era la alimentación de dichos animales. La conservación del torillo andaluz depende en gran medida de que no se pierdan aquellas prácticas agrícolas tradicionales más útiles y de que la necesaria modernización agrícola en la zona se realice de forma racional. Concluye el estudio que todos los torillos, incluido el andaluz, son aves discretas y difíciles de estudiar, por lo que tienden a ser especies desconocidas. El reciente trabajo supone un gran paso adelante porque aporta información fundamental para la conservación del torillo andaluz, y a la vez puede servir de modelo para trabajos con otros torillos en África, Asia y Oceanía. informacion[at]ebd.csic.es: Gutierrez-Expósito et al (2019) The farmland refuge of the last Andalusian Buttonquail population. Global Ecol Conserv https://doi.org/10.1016/j.gecco.2019.e00590


https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2351989418304360?via%3Dihub