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Conectar la biodiversidad usando las líneas eléctricas de transporte

La respuesta ecológica más común al cambio climático son los cambios en las áreas de distribución de especies. Sin embargo, la fragmentación del paisaje compromete la capacidad de especies de dispersión limitada para moverse siguiendo estos cambios climáticos. Construir entornos conectados que permitan a las especies rastrear los cambios climáticos, es uno de los principales desafíos de la biología de la conservación. Para ello, en este estudio se ha llevado a cabo un experimento de 4 años para determinar si las bases de las torres de transporte de energía eléctrica podrían transformarse en reservas de biodiversidad para pequeños animales. Se ha analizado si la gestión del hábitat ubicado dentro de la base de estas torres (con una superficie de 100 m2 en los que se habilitó refugio con piedras medianas a grandes, y se plantaron arbustos nativos) permitió aumentar la riqueza local de especies como pequeños mamíferos y algunos grupos de invertebrados. Los resultados confirmaron que, modificando la base de las torres de transporte de eléctricidad, se podía incrementar la densidad y diversidad de varias especies de invertebrados y pequeños mamíferos así como el número de aves y especies de aves, incrementado la biodiversidad local. El estudio sugiere que modificando la base de las torres eléctricas se podría facilitar la conexión de poblaciones fragmentadas. Esta idea podría ser de fácil aplicación en cualquier red de transmisión en cualquier lugar en el mundo, haciendo posible por primera vez la construcción de redes de conectividad de escala continental. informacion[at]ebd.csic.es: Ferrer et al (2020) Transporting Biodiversity Using Transmission Power Lines as Stepping-Stones? Diversity 12(11): 439; https://doi.org/10.3390/d12110439

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https://www.mdpi.com/1424-2818/12/11/439
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Una región agrícola de Marruecos es el último reducto del torillo andaluz

Una región agrícola de Marruecos es el último reducto del torillo andaluz

El torillo andaluz Turnix sylvaticus sylvaticus es un ave endémica del Mediterráneo occidental. No obstante, las últimas pruebas documentadas de la presencia de esta especie de ave en el área de Doñana se remontan a la década de 1980, por lo que recientemente se ha declarado extinguida en España. Generalmente las últimas poblaciones de especies amenazadas sobreviven en áreas remotas, en las que el impacto humano es pequeño. Sin embargo, también puede darse la circunstancia de que estas últimas poblaciones se ubiquen en áreas humanizadas. En este estudio se confirma que la última población conocida del torillo andaluz se encuentra en una zona de huertas de la costa atlántica de Marruecos con una extensión de apenas 4675 hectáreas. La gestión para la conservación, en estos casos, resulta tremendamente complicada por estar supeditada a condicionantes sociales y socioeconómicos sin relación con la conservación de fauna y flora. El trabajo de campo se llevó a cabo en diferentes épocas de los años 2011, 2014 y 2017 y consistió en buscar evidencias de la presencia de torillos en las parcelas agrícolas mencionadas. Las estimaciones mostraron amplias fluctuaciones estacionales durante 2017, siendo en invierno menor la población (112 individuos) y en verano cuando se alcanzaron valores máximos (719 individuos). Las estimaciones de verano también mostraron importantes variaciones, oscilando entre los 1.890 individuos en 2011 y los 492 individuos en 2014. Señala el estudio que la explicación a estas fluctuaciones podría deberse a que la mencionada zona de huertas está sufriendo un rápido cambio desde la agricultura tradicional hacia prácticas afines a la agricultura industrial comercial, como el uso cada vez más intenso y frecuente de herbicidas, fungicidas e insecticidas sistémicos, y una mayor mecanización de los trabajos que implica una mayor rapidez en los cambios agrícolas. Los ejemplares de esta especie se ven obligados a adaptar su ciclo de vida a una rápida rotación de cultivos, tendiendo a ocupar las parcelas en las que el proceso está en etapas más avanzadas, principalmente cuando las plantas se encuentran ya en flor o fructificando. Los torillos cambian de parcela a medida que las labores de cosecha y puesta de nuevo en cultivo se van sucediendo; pero en este contexto, los campos de alfalfa y los barbechos, que se encuentran disponibles en todas las estaciones, representan un refugio constante a lo largo del año. Una de las consecuencias de la modernización de la región es que el cambio de los animales de tiro por maquinaria está produciendo también la disminución de las parcelas dedicadas a la alfalfa, cuya finalidad era la alimentación de dichos animales. La conservación del torillo andaluz depende en gran medida de que no se pierdan aquellas prácticas agrícolas tradicionales más útiles y de que la necesaria modernización agrícola en la zona se realice de forma racional. Concluye el estudio que todos los torillos, incluido el andaluz, son aves discretas y difíciles de estudiar, por lo que tienden a ser especies desconocidas. El reciente trabajo supone un gran paso adelante porque aporta información fundamental para la conservación del torillo andaluz, y a la vez puede servir de modelo para trabajos con otros torillos en África, Asia y Oceanía. informacion[at]ebd.csic.es: Gutierrez-Expósito et al (2019) The farmland refuge of the last Andalusian Buttonquail population. Global Ecol Conserv https://doi.org/10.1016/j.gecco.2019.e00590


https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2351989418304360?via%3Dihub