Noticias Noticias

La migración marítima de las cigüeñas por el estrecho de Gibraltar

Las aves planeadoras como las cigüeñas y las grandes rapaces han evolucionado para volar explotando las corrientes "térmicas" de aire ascendente, elevándose sin esfuerzo para luego deslizarse entre térmicas sucesivas, y recorriendo así enormes distancias con un gasto energético mínimo. Sin embargo, las rutas migratorias se ven con frecuencia atravesadas por grandes masas de agua, como el Mar Mediterráneo que se interpone entre Europa y África. En los tramos acuáticos, la ausencia de térmicas impide el vuelo de remonte y planeo, convirtiéndose en medios hostiles y peligrosos que dificultan el movimiento y pueden provocar la muerte por ahogamiento. Para evaluar el efecto del mar sobre las capacidades de vuelo de las grandes aves planeadoras, se marcaron varios grupos de cigüeñas blancas con sensores GPS, altímetros y acelerómetros miniaturizados instalados en las aves en plena migración. Este marcaje permitió medir y comparar las estrategias de vuelo antes, durante y después de cruzar el estrecho de Gibraltar, caracterizando así el desplazamiento migratorio de los tramos que conectan las zonas de cría europeas con los cuarteles de invernada africanos. El trayecto marino cambió por completo el modo de desplazamiento de las cigüeñas, obligando a ejecutar vuelos dominados por un intenso y costoso aleteo a lo largo de trayectorias descendentes, marcadamente rectilíneas y con altas velocidades que duplicaron el gasto energético respecto a desplazamientos terrestres. Estos resultados apoyaron la hipótesis de la barrera de agua, es decir, la idea de que las masas de agua funcionan efectivamente como una barrera al desplazamiento difícil de atravesar. En contraposición, los trayectos terrestres registrados a ambos lados del estrecho mostraron vuelos dominados por remontes y planeos realizados con poco gasto energético, a lo largo de trayectorias ascendentes y muy tortuosas particularmente durante los tramos previos al marino, respaldando así la idea de que las cigüeñas necesitan explorar y negociar el cruce de la barrera. Las posiciones de cada individuo a ambos lados del estrecho fueron altamente predecibles por la intensidad de los vientos laterales y el lugar elegido para entrar al campo de Gibraltar. Además, las cigüeñas no mostraron movimientos compensatorios terrestres que anticipasen la esperable deriva generada por el viento durante el cruce marino. La distancia entre Europa y África en el punto elegido de partida al mar, la altitud de salida y los vientos fueron los mayores determinantes de la eficacia del vuelo sobre el mar, explicando las distancias y tiempos de vuelo marino, las elevaciones mínimas sobre el mar, velocidades, ángulos de ascenso y el gasto energético. Este estudio proporciona un excelente ejemplo a alta resolución para comprender cómo ajustan las aves su comportamiento y fisiología conforme se desplazan a través de un medio cambiante, y cómo reasignan sus recursos y modifican su movimiento para superar los peligros de una barrera ecológica como es el estrecho de Gibraltar. informacion[at]ebd.csic.es: Blas et al (2020) Overland and oversea migration of white storks through the water barriers of the straits of Gibraltar. Scientific Reports 10: 20760. DOI 10.1038/s41598-020-77273-x. VER Nota de prensa


www.nature.com/articles/s41598-020-77273-x
Promedio (0 Votos)

Últimas noticias Últimas noticias

Atrás

El impacto humano cambia la forma en que la biodiversidad se organiza

El impacto humano cambia la forma en que la biodiversidad se organiza

La distribución de las especies en la Tierra no es aleatoria, sino el resultado de diversos procesos actuando durante millones de años, como los movimientos tectónicos, las extinciones masivas, o las interacciones ecológicas y evolutivas entre las especies. Esto hace que podamos identificar superficies terrestres en base a la biodiversidad presente, lo que llamamos bioregiones. Así, las especies que viven en distintas bioregiones son características, como se hace evidente al comparar los mamíferos o las aves del África subsahariana con los de Europa o Australia. A diario se acumulan evidencias de como el ser humano está alterando las composiciones de especies de comunidades y ecosistemas. No obstante, las grandes bioregiones del mundo que caracterizan la biodiversidad de los diferentes continentes, se habían asumido resilientes al impacto human debido a su origen más ancestral. Este estudio se ha centrado en las bioregiones definidas por anfibios, mamíferos, y aves, mostrando que las recientes introducciones de especies ya están alterando estas grandes bioregiones. En concreto, las introducciones de anfibios están reasignando el continente de Oceanía en la bioregión del Viejo Mundo, cuando originalmente estaba ubicada en la bioregión del Nuevo Mundo. Las introducciones de aves también están haciendo cada vez más heterogéneas las superficies terrestres ubicadas en el Nuevo Mundo, limitando nuestra capacidad para detectar esta bioregión. Además, las introducciones de mamíferos están homogeneizando las bioregiones africanas y euroasiáticas, haciendo que seamos capaces de identificar una nueva bioregión transcontinental que agruparía África y Eurasia. Desafortunadamente, estos cambios pueden verse incrementados si las especies actualmente amenazadas se extinguen. Estos resultados son alarmantes ya que sugieren que el ser humano está alterando señales históricas, ecológicas, y evolutivas que nos informaban de los procesos que han dado forma a la vida en la Tierra. Los resultados podrían infraestimar la influencia que el ser humano ha tenido a lo largo de su historia sobre la distribución de la biodiversidad. La consideración de introducciones más antiguas como las ocurridas tras la aparición de la agricultura, al igual que otras extinciones locales y globales del pasado como las de la megafauna podrían mostrar una influencia mucho mayor del ser humano sobre la biodiversidad. Este trabajo supone una evidencia de como la magnitud e intensidad de la actividad humana está afectando algunos de los ensamblajes de especies más grandes y antiguos de la Tierra. Las consecuencias de estas alteraciones son imprevisibles pero probablemente pueden afectar las interacciones ecológicas y evolutivas de las especies en el presente y futuro. Estos resultados urgen una vez más a planificar medidas de conservación internacionales que sean capaces de salvar la unicidad de la biodiversidad en cada una de las bioregiones del Planeta. informacion[at]ebd.csic.es: Bernardo-Madrid et al (2019) Human activity is altering the world's zoogeographical regions. Ecol Lett https://doi.org/10.1111/ele.13321


https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/ele.13321