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El impacto humano ha contribuido al declive del lince boreal en Europa

Entender la contribución de los procesos evolutivos a largo plazo y los recientes impactos antropogénicos en las actuales pautas genéticas de las especies silvestres es fundamental para evaluar los riesgos genéticos y diseñar estrategias de conservación. El lince boreal, a pesar de tener una población grande y muy distribuida en diferentes regiones geográficas del Planeta, paradójicamente muestra una variabilidad genética muy baja, similar a la de algunas especies en peligro, como el oso pardo de los Apeninos, y sólo un poco más alta que la del lince ibérico. La especie ha sufrido un declive poblacional continuado desde hace miles de años, mucho más acentuado después de la última glaciación, especialmente en Europa. Las poblaciones de lince boreal se mantuvieron genéticamente homogéneas y relativamente abundantes hasta hace 100.000 años, pero empezaron a reducir sus efectivos y a contraer su área de distribución en esa fecha, probablemente como consecuencia del enfriamiento del clima. En este momento, las poblaciones de la parte asiática del continente empezaron a divergir de las europeas hasta que llegaron a aislarse completamente hace 10.000 años. Para el estudio, se secuenciaron 80 genomas completos de muestras de lince boreal de 12 poblaciones con condiciones climáticas y ambientales completamente diferentes, desde bosques templados en Polonia al desierto de Gobi, pasando por bosques de taiga del norte de Siberia hasta la costa oriental rusa. Además del enfriamiento característico de ese período glaciar, también la expansión de los seres humanos podría haber tenido un impacto sobre los linces, tanto de forma indirecta, mediante la caza de las especies silvestres que servían de alimento al lince boreal, por ejemplo los ungulados, como de forma directa sobre las propias poblaciones del lince boreal. En otras palabras, la presencia humana podría haber contribuido al declive y la fragmentación, sobre todo de las poblaciones europeas de este felino. Mientras que la presión humana en Asia fue mucho más baja, en Europa la expansión humana se vio intensificada con el desarrollo de la agricultura, a lo que se habría sumado las políticas de exterminio iniciadas en el siglo XX. El resultado ha sido la desaparición de la especie de casi toda Europa Occidental y el empobrecimiento y diferenciación genética de las poblaciones que quedan. La actividad humana tiene gran impacto en la supervivencia de especies salvajes, pero esta influencia podría haber comenzado ya hace varios milenios, dejando una huella legible en el genoma de los supervivientes. El estudio sugiere que la mejor estrategia para recuperar las poblaciones de lince boreal en Europa, donde la especie está especialmente impactada por influencia antrópica, es asegurar la conectividad entre las poblaciones, con el objetivo de revertir su aislamiento genético y empezar a restaurar el genoma del lince boreal. informacion[at]ebd.csic.es: Lucena-Perez et al (2020). Genomic patterns in the widespread Eurasian lynx shaped by Late Quaternary climatic fluctuations and anthropogenic impacts. MOL ECOL 29(4) DOI 10.1111/mec.15366


https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/mec.15366
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Las especies poco abundantes de animales y plantas se organizan en guetos para sobrevivir

Las especies poco abundantes de animales y plantas se organizan en guetos para sobrevivir

Se ha comprobado que las especies poco abundantes se asocian espacialmente en el 90% de las comunidades de animales y plantas estudiadas.  Se concluye que las comunidades de animales y plantas se organizan igual que lo hacemos en las ciudades, en guetos o barrios étnicos donde las especies menos abundantes se agrupan para fomentar su persistencia frente a las más competitivas. Esta organización podría estar detrás de la persistencia de especies raras ya que estas podrían evitar la presión competitiva de las especies más abundantes, bien porque cooperan entre ellas, bien porque prefieren microhábitats concretos o ambas cosas a la vez.  Los resultados de esta investigación sugieren una explicación general para el mantenimiento de la biodiversidad en ambientes competitivos, matizando el principio de exclusión competitiva por el que las especies con las habilidades competitivas más bajas deberían ser excluidas por las competidoras más eficientes. Este patrón podría explicar cómo especies que compiten por los mismos recursos son capaces de coexistir. Para llevar a cabo el estudio, se han analizado más de trescientas comunidades ecológicas de musgos, hierbas, árboles, insectos, arácnidos y corales, entre otros, distribuidas por todo el mundo. Para detectar los guetos o grupos, se utilizaron la teoría de redes mientras que para estudiar los mecanismos que daban lugar a ellos aplicaron simulaciones numéricas. Los resultados de estas simulaciones constatan que la agrupación entre especies poco abundantes es necesaria para explicar los patrones de coexistencia observados a escala mundial.  Estos hallazgos pueden tener profundas implicaciones para la comprensión de la formación de las comunidades ecológicas. Entre sus aplicaciones, los expertos destacan la planificación de la conservación o incluso el estudio de enfermedades humanas relacionadas con el microbioma intestinal, donde la coexistencia de especies es fundamental. Sin embargo, aún se desconocen las interacciones y mecanismos específicos que permiten asociaciones de especies raras, lo que también debería impulsar una nueva agenda de investigación en varios campos de las ciencias de la vida. Información[at]ebd.csic.es: Calatayud et al (2019) Positive associations among rare species and their persistence in ecological assemblages. Nature Ecol Evol. DOI 10.1038/s41559-019-1053-5.


https://www.nature.com/articles/s41559-019-1053-5