Procedimientos Experimentales Procedimientos Experimentales

La mayor parte de la investigación con animales que se realiza en EBD-CSIC implica a fauna silvestre en su hábitat natural. En algunos casos, los animales son mantenidos en cautividad por un periodo variable de tiempo. La gran mayoría de animales que se alojan en cautividad lo hacen en las instalaciones de la Unidad de Experimentación Animal (UEA), en condiciones sujetas a la normativa vigente en materia de bienestar animal. La información relativa a los animales alojados en la UEA (número, especie, procedencia, destino y proyecto de investigación en el que participan) puede ser consultada en el libro de registro.

La investigación con fauna silvestre en condiciones naturales plantea problemas propios, a veces muy complejos, desde el punto de vista del bienestar animal. A diferencia de los animales domésticos criados expresamente para ser utilizados con fines científicos, cualquier intervención humana con el modo de vida normal de los animales salvajes (p. ej. capturarlos y marcarlos) puede tener efectos potencialmente dañinos. Este impacto negativo es difícil de evaluar, ya que el acceso a los animales es limitado, los indicadores de malestar son muchas veces crípticos y las condiciones de trabajo se encuentran fuera del control de los investigadores. Además, la asistencia veterinaria no es a menudo fácil de conseguir, los protocolos de supervisión son difíciles de aplicar y las contingencias debidas a problemas relacionados con el equipo técnico, el equipo humano, la climatología y los propios animales se multiplican. Incluso en estudios con fauna silvestre en cautividad dentro de una instalación registrada, las condiciones de manejo y alojamiento difieren sustancialmente de las recomendadas para especies domésticas y a menudo son mal conocidas. Por último, los estudios de campo con fauna silvestre pueden causar molestias o daños colaterales a otros animales distintos de los sujetos de estudio, de la misma (p. ej. crías en fase de dependencia, parejas, miembros del mismo grupo) o distinta especie (p. ej. cebos vivos, depredadores o presas).

La aplicación del Principio de las 3Rs persigue buscar alternativas a este impacto negativo sobre el bienestar animal. El investigador está obligado a adherirse a este principio a la hora de solicitar la autorización legal necesaria para poder utilizar animales:

Reemplazo

A diferencia de la investigación biomédica, donde los animales se usan como modelos del organismo humano, la investigación con animales salvajes persigue obtener información sobre la biología, el comportamiento o la ecología de estas especies por lo que difícilmente pueden ser reemplazadas por modelos no animales (p. ej. in vitro) o por otras especies menos sensibles. A veces, sin embargo, es posible el reemplazo por animales domésticos (p. ej. en estudios de fisiología) que sufren un menor impacto negativo.  

Reducción

El diseño experimental recurre a métodos estadísticos para evitar que el número de animales utilizados sea insuficiente para obtener resultados concluyentes, o bien demasiado alto  (con lo que algunos resultados serán redundantes). Estos métodos, no obstante, tienen sus limitaciones debido a la enorme variabilidad que existe en poblaciones naturales (entre individuos y entre condiciones ambientales), lo que a menudo requiere muestras mayores y a veces justifica la repetición de estudios en distintos momentos y espacios.  Los daños colaterales sobre individuos o especies distintas de los sujetos de estudio son también evaluados, no sólo por el OEBA, sino por la autoridad competente en materia de protección de la vida salvaje.

Refinamiento

A menudo, la única forma de minimizar el impacto perjudicial sobre los animales consiste en una planificación cuidadosa de los protocolos de intervención. A fin de obtener una evaluación favorable por parte del OEBA, el investigador debe considerar  cómo cada una de sus intervenciones por separado (p. ej. captura, marcaje, toma de muestras) puede afectar a la  competencia  fisiológica (p. ej. inmune, hormonal, perceptiva), social, nutricional, de vulnerabilidad (por ejemplo, lesiones, enfermedades o exposición a predadores) y reproductiva de los animales, así como los medios destinados a eliminar o reducir al mínimo este impacto negativo. Esta información debe estar basada en recomendaciones (específicas para cada taxón) respaldadas por sociedades científicas de reconocido prestigio, teniendo en cuenta el comportamiento, ecología y modo de vida habitual de sus sujetos de estudio. Además, el investigador debe prever las posibles contingencias debidas a los propios animales,  al equipo e instrumental, al transporte y confinamiento, al personal encargado del procedimiento y  a la climatología, y se indicará expresamente qué medidas se adoptarán para paliar tales efectos  negativos potenciales. Especial atención se presta a los requerimientos de los animales durante el transporte, las condiciones de alojamiento en cautividad, la elección de puntos finales humanitarios para interrumpir el procedimiento si este causa un sufrimiento intolerable o pone en riesgo al animal y la liberación de los animales a su hábitat natural una vez concluido el procedimiento. Generalmente, la liberación sólo es recomendable cuando el procedimiento ha sido de severidad leve, de corta duración y el animal no ha perdido facultades físicas o de conducta (p. ej. territorio, rango social, agilidad para escapar a predadores) y debe ser supervisado cuidadosamente. En ocasiones (p. ej. si existe riesgo de transmisión de enfermedades a la población nativa), la liberación no resulta aconsejable.

A continuación se ofrece un resumen de cada uno de los proyectos de investigación que utilizan animales actualmente en ejecución en la Estación Biológica de Doñana.

 

Resúmenes no técnicos de proyectos de investigación que utilizan animales Resúmenes no técnicos de proyectos de investigación que utilizan animales

Proyectos de investigación que utilizan animales

Proyectos de investigación que utilizan animales