A lo largo de los
últimos 20 años, la biología molecular ha revolucionado el estudio de la ecología,
la evolución, el comportamiento y la conservación. Durante este tiempo, los métodos
de caracterización genética de los individuos, poblaciones y especies han proporcionado
poderosas herramientas para hacer frente a las innumerables preguntas sobre la fascinante
historia natural. Además, los métodos moleculares han facilitado enormemente el
análisis de los patrones de variación genética en las poblaciones naturales y proporcionan
una oportunidad sin precedentes para el estudio empírico de la evolución y los procesos
demográficos que la forman. Además, el uso de estas herramientas moleculares se
ha convertido en un enfoque
fundamental para la conservación de las especies. Dentro
de la sublínea de “Ecología Molecular y Genética Evolutiva”, nos ocupamos de una
serie de cuestiones, entre las que se incluye el análisis de las relaciones evolutivas
entre los taxones superiores y las especies, la especiación, la hibridación y filogeografía,
los efectos de la fragmentación del paisaje y la estructura de la variación genética,
los patrones de distribución geográfica de la diversidad genética, los cambios en
la diversidad a lo largo del tiempo, el análisis de la variación adaptativa y procesos
de selección en las poblaciones naturales, estudio del comportamiento social y de
emparejamiento mediante los análisis del parentesco, seguimiento genético de las
poblaciones, y el uso de los marcadores moleculares para el manejo y gestión de
las poblaciones cautivas y naturales.