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Marabuntas de hormigas legionarias en los nidos de Tortugas de Laúd

La mortalidad de los huevos es uno de los principales factores que afectan a la historia de la vida y la conservación de especies ovíparas. Se describe una colonización masiva y críptica de muchos huevos de tortuga laúd (Dermochelys coriacea) en la colonia de cría más importante para la especie que se encuentra en Gabón. Un total de 163 nidos fueron desenterrados en la playa de Kingere, revelando que sólo el 16,7% de los huevos produjeron crías. En el 59% de los nidos, más de la mitad de los huevos estaban muertos y atacados por invertebrados y el 94% tenía al menos un huevo afectado por invertebrados. La tasa de huevos y huevos sin yema afectados por invertebrados dentro de una nidada varió entre el 0% y el 100%, con una proporción promedio de 39% y 52%, respectivamente. Los invertebrados más comunes que interactuaban con los huevos eran cangrejos fantasmas (ocipódidos) e insectos que afectaban al 51% y 82% de los nidos, respectivamente. El cangrejo y el insecto co-ocurrieron en el 33% de los nidos afectados. Las hormigas, identificadas como Dorylus spininodis (Emery 1901) fueron encontradas en el 56% de los nidos excavados. Sin embargo, no fue posible determinar si las hormigas depredaban los huevos vivos o los huevos muertos que ya habían sido depredados. Muy a menudo, cientos de hormigas fueron encontradas ahogadas dentro de los huevos muertos. Las termitas y otros invertebrados se asociaron al hábitat de cría de las tortugas y se identificaron como consumidores oportunistas, siendo este el primer registro de interacción entre termitas y huevos de tortugas. Se encontró una inusual interacción ecológica dentro de las puestas de la tortuga laúd entre las termitas y las hormigas en el 11% de los nidos. La abrupta transición entre el suelo forestal y la playa podría estar favoreciendo una próspera actividad microbiana e invertebrada en el perfil arenoso que coloniza los nidos. informacion[at]ebd.csic.es: Ikaran et al (2020) Cryptic massive nest colonisation by ants and termites in the world's largest leatherback turtle rookery Ethol Ecol Evol 2020. Doi 10.1080/03949370.2020.1715487


https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/03949370.2020.1715487
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Las aves nocturnas podrían comunicarse a través de la fluorescencia de sus plumas

Las aves nocturnas podrían comunicarse a través de la fluorescencia de sus plumas

En aves, los colores que muestran en sus plumajes son esenciales en los procesos de comunicación. La enorme variedad de colores es frecuente en aves diurnas, ya que pueden percibirse a plena luz. La mayoría de estos colores se producen por pigmentos que tiñen las plumas, aunque pueden tener un origen diferente, como los brillantes reflejos de las plumas de un pavo real. Sin embargo, en el caso de las aves nocturnas, como búhos y chotacabras, los plumajes son mucho menos coloridos, facilitando así su camuflaje durante el día. En este reducido grupo, que representa apenas un 5% de todas las aves, encontramos también un pigmento enigmático: las porfirinas. Una peculiaridad de estas moléculas, que en condiciones normales son invisibles al ojo humano, es que al estimularse artificialmente con un haz de luz ultravioleta emiten fluorescencia de un color rosa brillante. Lo cierto es que se sabe realmente poco sobre las posibles funciones de esta extraña coloración. Este estudio, ahonda en la función de las porfirinas, un pigmento presente en las aves nocturnas que, al estimularse artificialmente con un haz de luz ultravioleta, emite fluorescencia de un color rosa brillante. Se realizaron salidas nocturnas en el Espacio Natural de Doñana para medir las dimensiones de estas manchas fluorescentes en una población de chotacabras cuellirrojo, Caprimulgus ruficollis, que se lleva estudiando más de una década. El chotacabras es una especie nocturna y migratoria que visita la península ibérica en primavera y verano para reproducirse y que se caracteriza por presentar un camuflaje extraordinariamente eficaz. Se muestra que individuos distintos pueden presentar manchas fluorescentes de tamaño muy diferente. Las manchas son de mayor tamaño en los individuos jóvenes que, a diferencia de los adultos, cuentan con un plumaje recién estrenado. Esta diferencia estriba en la naturaleza efímera de las porfirinas, moléculas que se degradan muy rápidamente cuando se exponen a la luz del día. Se observó además que el tamaño de las manchas guarda una estrecha relación con el estado físico de los individuos. Estos datos sugieren que los chotacabras y los búhos podrían emplear la fluorescencia como mecanismo para comunicar su condición a otros individuos, incluyendo sus progenitores, posibles parejas, competidores y, en algunos casos, también depredadores. Pero ¿por qué confiar entonces en un sistema de comunicación tan sutil y efímero? Por un lado, la fluorescencia podría ayudar a los chotacabras a mimetizarse para engañar a los búhos, potenciales depredadores con los que comparten la franja horaria y el tipo de fluorescencia. Por otro lado, a especies como los chotacabras, cuya supervivencia depende de pasar desapercibidos, la fluorescencia podría ofrecerles un canal de comunicación privado.  Las aves nocturnas, al igual que las diurnas, están obligadas a exhibir sus encantos para encontrar pareja. Sin embargo, a diferencia de las diurnas, el uso de llamativos colores podría comprometer su vida. Las manchas fluorescentes del plumaje otorgan a las aves un ‘atractivo discreto', ya que pueden esconderse durante el día y, posiblemente, sólo son detectables por otros individuos de su misma especie cuando las condiciones de luz son malas para el resto.  Esta fluorescencia podría también relacionarse con la regulación de la temperatura o la protección frente a la radiación ultravioleta, entre otras posibles funciones. información[at]ebd.csic.es: Camacho et al (2019) Correlates of individual variation in the porphyrin-based fluorescence of red-necked nightjars (Caprimulgus ruficollis). Scientific Reports. DOI: 10.1038/s41598-019-55522-y


https://www.nature.com/articles/s41598-019-55522-y