Un grupo científico internacional liderado desde la Estación Biológica de Doñana – CSIC cuestiona que el “invasivorismo”, el consumo de especies invasoras, sea una estrategia de gestión al problema de las especies invasoras.
Fomentar la comercialización puede generar incentivos para mantenerlas en lugar de erradicarlas
Cangrejos rojos de las marismas, Procambarus clarkii, mazorcas de maíz y patatas, servidos sobre una mesa. Fuente: freepik
Las especies invasoras se encuentran entre las principales amenazas para la biodiversidad, los ecosistemas, la economía y el bienestar humano. Una vez establecidas en el medio, el control de sus poblaciones se convierte en una tarea altamente compleja y, en muchos casos, prácticamente inabarcable. En este escenario, la promoción de la explotación comercial de estas especies se está publicitando cada vez más como una opción de gestión y control. Sin embargo, un grupo internacional de científicos liderado desde la Estación Biológica de Doñana y con participación de personal investigador de investigadores de Suiza, Países Bajos y República Checa cuestiona este planteamiento y advierte de los riesgos que puede conllevar para la conservación. Sus conclusiones se recogen en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. En el artículo, advierten de que el llamado “invasivorismo”, término que hace referencia al consumo de las especies invasoras, no constituye una solución fiable al problema de las invasiones biológicas. De hecho, en la mayoría de los casos, los intereses económicos asociados a estos enfoques tienden a perpetuar o agravar la problemática.
“El invasivorismo suele presentarse como una estrategia win–win (de beneficio mutuo), basada en la idea de que el consumo de una especie invasora genera riqueza al tiempo que se minimizan sus impactos”, explica Fran Oficialdegui, investigador de la Estación Biológica de Doñana – CSIC y autor principal de este artículo. “Pero la realidad es mucho más compleja y, en muchas situaciones, cuando el problema se convierte en negocio, surge una resistencia a acabar con el mismo”
De problema ambiental a oportunidad de mercado
En los últimos años, las campañas que fomentan el consumo de especies invasoras han ido ganando repercusión promovidas por administraciones, empresas, e incluso entidades conservacionistas. Lemas como “Si no puedes con ellas, ¡cómetelas!” se han puesto de moda como estandarte de iniciativas mediáticas que promueven el aprovechamiento de especies invasoras como el pez león, el cangrejo rojo de las marismas, el coipú, la carpa asiática o la jaiba azul. En todos los casos, esa comercialización se presenta como una forma de gestión sostenible de un problema ambiental.
“Lo que no se suele decir es que los objetivos de la explotación comercial y de la gestión de especies invasoras son, en la mayoría de los casos, opuestos”, señala Oficialdegui. Aunque el investigador admite que algunas iniciativas de promoción del invasivorismo pueden fomentar la concienciación social sobre el problema de las especies invasoras, no existen ejemplos relevantes que demuestren su efectividad. De hecho, para Oficialdegui “convertir una especie invasora en un recurso valioso puede generar más incentivos para mantenerla o incluso aumentar su abundancia y su área de distribución que para reducirla”.
La creación de mercados en torno a especies invasoras puede entrar en conflicto directo con los objetivos de conservación. Cuando los medios de vida dependen de la explotación de estas especies, deja de interesar reducir sus poblaciones porque esto supone una reducción de los ingresos. En algunos casos, esto ya ha provocado consecuencias no deseadas, como restricciones en las medidas de control para permitir que las poblaciones invasoras se recuperen.
El artículo pone como ejemplo el caso del cangrejo de Kamchatka (Paralithodes camtschaticus) una especie que la Unión Soviética introdujo en el Mar de Barents en la década de los 1960s y que generó una notable invasión. Intensamente explotado y comercializado desde entonces (en España se vende como patas rusas), cuando la población invasora empezó a mostrar síntomas de sobreexplotación, es decir, cuando se hubiesen podido minimizar sus impactos, se establecieron limitaciones a la pesca para garantizar la sostenibilidad de la actividad comercial.
“Es muy probable que escenarios similares al del cangrejo de Kamchatka se den en la península ibérica cuando, una vez asentada la explotación comercial de la jaiba azul (Callinectes sapidus), haya declives en su población”, plantea Oficialdegui.
La necesidad de una gestión basada en la ciencia
Para los autores del artículo la explotación comercial de las especies invasoras puede ser una opción aceptable en determinados contextos, particularmente en especies invaso-ras que ya son abundantes y están ampliamente distribuidas, y para las que no existen opciones viables de control o erradicación. “Pero eso no significa que el invasivorismo sea una solución mágica”, remarca Oficialdegui. “En realidad, no es ni siquiera un intento de solución, dado que no puede considerarse una estrategia de gestión en sí mismo”.
El trabajo sostiene que una estrategia de gestión encaminada al control de una especie invasora requiere conocimiento ecológico, enmarcado en un contexto socio-económico, que permita plantear objetivos de reducción de distribución y abundancias, evaluables mediante indicadores apropia-dos. “Nada de esto forma parte de las campañas encaminadas a comercializar especies invasoras, que pueden hacer más mal que bien a la conservación de la biodiversidad”, destaca el Dr. Oficialdegui.
Los científicos llaman a la cautela a la hora de promover el invasivorismo y, sobre todo, a desvincular esa promoción de estas acciones de la conservación de la biodiversidad. “Abordar las invasiones biológicas requiere compromiso a largo plazo, conocimiento científico y políticas coordinadas. Las soluciones simples resultan atractivas, pero rara vez resuelven problemas ambientales complejos”, concluyen el investigador.
Referencia:
Oficialdegui, F. J., Bedmar, S., Kouba, A., Vimercati, G., Roessink, I., Clavero, M. (en prensa). Demystifying invasivorism as a management strategy. Proceedings of the National Academy of Sciences, https://doi.org/10.1073/pnas.2507779123