La precariedad académica puede estar frenando la creatividad científica, especialmente al inicio de la carrera investigadora
Estas dinámicas pueden estar ralentizando el progreso científico y la búsqueda de soluciones a los retos globales, con efectos especialmente acusados en los investigadores e investigadoras más jóvenes.
Una investigadora predoctoral de la Estación Biológica de Doñana - CSIC. Crédito: Joaquín Alonso. EBD-CSIC
Un artículo publicado en la revista Nature Human Behaviour analiza cómo las estructuras académicas actuales pueden estar limitando la creatividad científica, especialmente entre investigadores en etapas iniciales de carrera. A partir de la literatura científica disponible, los autores examinan cómo la precariedad laboral, los ciclos de financiación a corto plazo y los sistemas de evaluación basados en la productividad científica están favoreciendo investigaciones predecibles y orientadas a resultados rápidos, frente a proyectos más arriesgados y conceptualmente innovadores.
El artículo lo firma personal investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), la Universidad de Bohemia Sur en České Budějovice (República Checa) y la Universidad de Minho (Portugal), entre otras instituciones.
“En este artículo, abordamos la creatividad científica como un resultado del entorno institucional y no únicamente como una característica individual”, explica Ismael Soto, investigador de la Estación Biológica de Doñana y coautor del artículo. “El sistema actual puede favorecer la cantidad frente a la originalidad, reduciendo la diversidad intelectual y ralentizando los avances científicos”.
Un sistema que premia la productividad frente a la originalidad
Las recientes polémicas en torno a las acusaciones de plagio, la falsificación de datos y el uso de la inteligencia artificial han abierto una serie de interrogantes éticos acerca de la efectividad de los sistemas de evaluación académica. En general, según los autores, los sistemas académicos modernos están fallando a la hora de identificar ideas originales y tienden a recompensar a quienes aprenden a triunfar dentro de una lógica en la que cuentan más los números que la calidad científica o la originalidad de enfoques.
Esta cultura del “publish or perish” ("publica o perece") se une a la precariedad laboral del personal investigador, que se suele enfrentar a una carrera inestable y con altos niveles de inseguridad laboral. También influyen cuestiones relacionadas con los sistemas actuales de financiación, la mayoría a corto plazo, que impiden desarrollar proyectos de mayor alcance y profundidad y que suelen perjudicar investigaciones más innovadoras y arriesgadas.
Los autores destacan que el modelo de negocio de las revistas, basado en el prestigio asociado y altos costes de publicación, generan dinámicas de desigualdad que refuerzan estas presiones. Los costes de procesamiento de artículos pueden favorecer a investigadores vinculados a instituciones solventes en países con una mayor inversión en ciencia. Asimismo, tareas complementarias relacionadas con la enseñanza, el trabajo voluntario de revisión por pares y los cada vez más abundantes trámites burocráticos reducen el tiempo del que dispone el personal investigador para explorar nuevas ideas y perspectivas.
Investigadores e investigadoras jóvenes, los más expuestos
Aunque estas dinámicas afectan a todo el sistema científico, tienen mayor peso en los investigadores que se encuentran en etapas iniciales de la carrera científica, que se ven obligados a permanecer dependientes de investigadores sénior para obtener oportunidades de empleo, recursos de financiación y posibilidades de publicación de sus artículos.
Las consecuencias son tanto científicas como personales. Más de un tercio de los investigadores predoctorales han reportado síntomas de depresión y en torno a un tercio han sufrido ansiedad, según estudios previos. Al mismo tiempo, los investigadores que se encuentran iniciando su carrera se dedican cada vez más a trabajos muy específicos dentro de proyectos liderados por otros investigadores, en lugar de desarrollar programas de investigación independientes. Otros, ante las limitaciones para emprender sus propios proyectos, simplemente deciden abandonar la carrera científica, lo que desemboca en una pérdida de talento innovador dentro del sistema científico.
Replantear las reglas para impulsar una ciencia más innovadora
“Los resultados apuntan a la necesidad de la implantación modelos de financiación más largos y flexibles, evaluaciones que valoren explícitamente la originalidad y carreras científicas más estables. También es esencial estudiar empíricamente cómo distintos sistemas académicos inciden en la creatividad y en las trayectorias de los investigadores”, afirma Soto.
Los autores proponen cambios en distintos niveles del sistema científico. Entre ellos se encuentran la implantación de programas de financiación más estables y flexibles, programas específicos de apoyo a investigaciones de alto riesgo y una disminución de las cargas administrativas. También sostienen que la evaluación de la investigación debería valorar más la originalidad, la colaboración y las trayectorias profesionales no lineales, en lugar de basarse en gran medida en el número de publicaciones y el prestigio de las revistas.
Los autores concluyen que mantener la creatividad científica requiere algo más que la resiliencia individual. Como indican en el artículo, requiere un sistema académico que otorgue a los investigadores en los inicios de su carrera la autonomía, el tiempo y la seguridad necesarios para perseguir ideas innovadoras y arriesgadas, incluidas aquellas que puedan fracasar. Sin estas condiciones, la ciencia corre el riesgo de premiar unas estrategias basadas en la conformidad por encima de la creatividad científica, lo que podría ralentizar el progreso científico y socavar la innovación necesaria para abordar los retos que plantean los retos sistemáticos derivados del cambio global.
Referencia científica:
Haubrock, P. J., Kouba, A., Soto, I., Abreo, N. A. S., Vilizzi, L., Błońska, D., Tarkan, A. S., De Santis, V., Sousa, R., Nogueira, A. B., Heeren, S., Garrido Nogueira, J., Cano-Barbacil, C., Cremella, B., Strubbe, D., Pereira da Silva, J., Poloni, R., Deschepper, P., Thoré, E. S. J., Misteli, B., Sun, J., Panisi, M., Dudgeon, D., Stamatiadou, V., Galib, S. M., Maes, C., Baso, N. C., Beukema, W., Števove, B., Záhorská, E., Kurtul, I., Kaur, D., Huber, A. F., Halabowski, D., de Assis Guilherme Padilha, J., Balzani, P., Kaya, C., Bayçelebi, E., Mugnai, M., Ahmed, D. A., Saç, G., Aksu, S., Kaya, B. M., Ciftcioglu, M., Jiang, X., Rodríguez-Rey, M., Martín-Forés, I., Gonçalves Leles, S., Pârvulescu, L., Pergl, J., Rossetto, F., Wei, H., Kirichenko, N. I., Briski, E., Gallitelli, L., Britton, J. R., & Everts, T. How contemporary academic structures constrain scientific creativity and hold back Early Career Researchers. Nature Human Behaviour. https://doi.org/10.1038/s41562-026-02575-5