13 Marzo 2026
Documentan por primera vez la depredación de hembras adultas de procesionarias por mamíferos carnívoros
El hallazgo sugiere que los carnívoros generalistas, como el zorro y la garduña, podrían desempeñar un papel hasta ahora desconocido en el control natural de esta conocida plaga forestal. El estudio ha sido realizado por la Estación Biológica de Doñana - CSIC y la Universidad de Huelva.
A la izquierda, zorro común (Vulpes vulpes). Crédito: Joaquín Alonso / EBD-CSIC. A la derecha, hembra adulta de procesionaria (Thaumetopoea pityocampa). Crédito: Jacinto Román
Un equipo científico de la Estación Biológica de Doñana – CSIC y la Universidad de Huelva ha documentado por primera vez un comportamiento inesperado en varios mamíferos carnívoros: la depredación de hembras adultas de la procesionaria del pino, una de las plagas forestales más conocidas del Mediterráneo. El trabajo, publicado en la revista Ecosphere, aporta nuevas pistas sobre el papel que pueden desempeñar los depredadores generalistas en el control natural de esta especie.
La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es una especie de polilla que se alimenta de las hojas estrechas de los pinos y cedros. Además de sus efectos sobre la vegetación, las orugas poseen pelos urticantes que pueden provocar reacciones alérgicas en personas y animales, lo que convierte a esta especie en un problema tanto ecológico como sanitario. Aunque numerosos estudios habían identificado depredadores de sus huevos, orugas o pupas, hasta ahora no se había descrito que mamíferos carnívoros consumieran las polillas adultas.
El hallazgo procede del análisis de excrementos de varios carnívoros recolectados entre 2022 y 2024 en distintos espacios naturales españoles, entre ellos el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, el de Sierra Nevada y el de Aracena. Los investigadores examinaron muestras pertenecientes a especies como el zorro, la garduña, la gineta o el tejón.
El objetivo inicial de estos análisis era el estudio de las relaciones tróficas entre estos mamíferos carnívoros, pero entre los resultados hubo algunos que llamaron la atención. En una proporción significativa de las muestras de zorro y garduña aparecieron huevos de procesionaria y unas pequeñas escamas características que las hembras utilizan para proteger sus puestas, lo que indica que los animales habían ingerido polillas adultas.
Los resultados mostraron que cerca del 19 % de los excrementos de zorro y algo más del 11 % de los de garduña analizados en una de las zonas de estudio contenían restos de procesionarias adultas. De media se encontraron en torno a 1700 huevos en una sola muestra de zorro y en torno a 700 en heces de garduña. Durante el estudio no se encontraron evidencias de que la gineta y los tejones consumieran procesionarias adultas, aunque no se puede descartar.
“Esto ocurre probablemente porque las hembras adultas de la procesionaria tienen una movilidad limitada. Tras aparearse, hemos observado que a veces caminan por el suelo del bosque para poner los huevos. Este comportamiento las vuelve vulnerables a depredadores terrestres oportunistas,” explica Jacinto Román de la Estación Biológica de Doñana y primer autor del estudio
El estudio sugiere que este tipo de depredación podría tener implicaciones interesantes para el control biológico de la plaga. Cada hembra transporta alrededor de 200 huevos, por lo que la eliminación de una sola podría reducir significativamente el número de nuevas orugas. Aunque los autores subrayan que aún se necesitan más investigaciones para determinar la frecuencia real de este fenómeno y su impacto sobre las poblaciones de la procesionaria, los resultados apuntan a que los carnívoros generalistas podrían contribuir más de lo que se pensaba a regular sus brotes.
En última instancia, el trabajo refuerza una idea central en la ecología de los bosques: los ecosistemas con comunidades de depredadores diversas y bien conservadas suelen ser más capaces de mantener a raya a las especies que pueden convertirse en plagas. Conocer mejor estas interacciones, señalan los autores, puede ayudar a desarrollar estrategias de gestión forestal que aprovechen los procesos naturales del propio ecosistema.
Referencia:
Jacinto Román, Juan Carlos Rivilla, Javier Calzada, Francisco J. Palomares. Opportunistic predation by carnivore mammals on females of pine processionary moths, Thaumetopoea pityocampa. Ecosphere, https://doi.org/10.1002/ecs2.70542