Un estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana revela que la desaparición de unas pocas especies clave podría alterar profundamente las redes de dispersión de semillas en los ecosistemas tropicales.
Arasarí verde Pteroglossus viridis. Foto: Sujit Kumar (licencia CC)
Un estudio de la Estación Biológica de Doñana – CSIC y la Universidad de Valladolid revela el papel irremplazable que desempeñan las aves frugívoras en la regeneración de los bosques y alerta sobre las consecuencias ecológicas de su desaparición.
Las aves que se alimentan de frutos cumplen una función esencial en los ecosistemas al dispersar semillas a través del paisaje, lo que favorece la regeneración de los bosques. Sin embargo, muchas de las especies que realizan esta función —especialmente aquellas de mayor tamaño— se encuentran cada vez más amenazadas por la pérdida de hábitat, la caza y el comercio ilegal de especies.
El estudio muestra que las aves frugívoras de mayor tamaño y picos más anchos tienden a desempeñar roles más especializados dentro de las redes de dispersión de semillas. En concreto, participan en menos interacciones que otras aves, pero estas son especialmente fuertes o dependientes. Esto significa que ciertas plantas dependen en gran medida de estas especies para dispersar sus semillas.
El trabajo se ha basado en el análisis de 215 redes ecológicas de interacciones entre aves y plantas en ecosistemas tropicales y templados de todo el mundo. El equipo científico ha examinado cómo rasgos clave de las aves, como la masa corporal y el ancho del pico, influyen en la manera en que interactúan con las plantas que producen frutos. Además, mediante simulaciones han analizado el efecto de la extinción de determinadas especies de aves sobre la red de frugivoría. El estudio demuestra que la pérdida de unas pocas especies con rasgos extremos podría provocar cambios importantes en la estructura de las redes ecológicas.
“Nuestros resultados sugieren que la desaparición de aves frugívoras de gran tamaño no sólo es importante en términos de biodiversidad, sino que la extinción de estas especies también implica la pérdida de procesos ecológicos clave para la regeneración de los bosques” señala el investigador Carlos Martínez Núñez de la Estación Biológica de Doñana, que ha dirigido la investigación. “En otras palabras, cuando desaparecen estas aves, su función como agente dispersante de semillas no siempre puede ser fácilmente reemplazada por otras especies”.
El equipo destaca que estas especies suelen ser también las más vulnerables a las presiones humanas, ya que sus poblaciones tienden a ser más pequeñas, requieren más energía para sobrevivir y son especialmente sensibles a la caza y al tráfico de especies dado que algunas exhiben vistosos picos muy apreciados en el comercio ilegal. Por ello, el estudio subraya la necesidad de implementar estrategias de conservación específicas dirigidas a proteger a las grandes aves frugívoras, ya que su pérdida podría tener efectos en cascada sobre el funcionamiento de los ecosistemas.
“Proteger estas especies es importante especialmente en las regiones tropicales donde la defaunación asociada a la caza y al comercio de especies constituyen una amenaza seria para la conservación”, subraya Martínez Núñez. “Ahora sabemos que perder estas especies pueden tener importantes consecuencias también el funcionamiento de estos ecosistemas”.
En un contexto de cambio global y pérdida acelerada de biodiversidad, comprender qué especies desempeñan funciones únicas dentro de los ecosistemas se ha convertido en una prioridad científica. Este estudio aporta nuevas evidencias de que las aves frugívoras de gran tamaño pueden actuar como piezas clave en el mantenimiento de la diversidad vegetal y la resiliencia de los bosques.
Referencia: Pilar Lafita, Vicente García‐Navas, Rafael Malmagro, Carlos Martínez‐Núñez. Large‐Bodied and Wide‐Beaked Avian Frugivores Show Greater Specialisation in Tropical Seed Dispersal Networks. Global Ecology and Biogeography. https://doi.org/10.1111/geb.70216